Una máquina queda obsoleta. Un edificio pierde valor de mercado. Una empresa que compraste no rinde lo esperado. En todos estos casos, tu balance sigue mostrando el valor antiguo, pero la realidad dice otra cosa: el activo vale menos. La Sección 27 te obliga a reconocer esa diferencia como una pérdida. Es, en esencia, el examen de honestidad de tu balance: la disciplina de no cargar tus activos por encima de lo que realmente puedes recuperar de ellos.
Evitar este reconocimiento —mantener activos inflados— es una de las formas más comunes en que un balance pierde credibilidad, y una señal de alerta inmediata para un auditor o un banco. La Sección 27 conecta con casi todo lo que ya vimos: inventarios, propiedad planta y equipo, intangibles y plusvalía.
En este artículo te explico qué es el deterioro, cómo se calcula el importe recuperable, cuándo evaluarlo, el caso especial de la plusvalía y si puede revertirse.
¿Qué es el deterioro del valor de un activo?
Un activo está deteriorado cuando su valor en libros (lo que dice tu contabilidad) supera su importe recuperable (lo que realmente puedes obtener de él, usándolo o vendiéndolo). Cuando eso ocurre, debes reducir el valor en libros hasta el importe recuperable y reconocer la diferencia como una pérdida por deterioro en resultados.
La sección cubre dos frentes: el deterioro de los inventarios (que ya vimos en la Sección 13: se rebajan a su valor neto realizable) y el deterioro de los demás activos (propiedad planta y equipo, intangibles, inversiones, plusvalía), que es el foco de este artículo.
El importe recuperable: el mayor entre dos valores
El concepto central es el importe recuperable, que se define como el mayor de dos cifras:
- Valor razonable menos los costos de venta: lo que obtendrías al vender el activo en condiciones de mercado, menos los costos de la venta.
- Valor en uso: el valor presente de los flujos de efectivo futuros que el activo generará mientras lo sigas usando, descontados a una tasa adecuada.
La lógica es sensata: el activo “vale” lo mejor de sus dos destinos posibles —venderlo o seguir usándolo—. Si ese importe recuperable es menor que el valor en libros, hay deterioro por la diferencia.
¿Cuándo evaluar? Los indicios de deterioro
No tienes que calcular el importe recuperable de todos tus activos cada año. La regla es: en cada fecha de cierre, evalúa si existen indicios de que un activo podría estar deteriorado. Solo si hay indicios, calculas el importe recuperable y, en su caso, reconoces la pérdida.
Algunos indicios típicos:
- Externos: caída significativa del valor de mercado del activo; cambios adversos en la tecnología, el mercado, la economía o las leyes; aumento de tasas de interés que afecta el valor en uso.
- Internos: obsolescencia o daño físico del activo; que esté ocioso, destinado a la venta o afectado por una reestructuración; o que su rendimiento económico sea peor de lo esperado.
Cuando un activo no genera flujos de efectivo por sí solo, se evalúa el deterioro de la unidad generadora de efectivo (el grupo más pequeño de activos que genera flujos independientes) a la que pertenece.
El deterioro de la plusvalía (goodwill)
Aquí hay un punto que conecta con la Sección 19 (combinaciones de negocios). La plusvalía que reconociste al comprar una empresa también se somete a deterioro cuando hay indicios de que el negocio adquirido no rinde lo esperado. En la NIIF para las PYMES, esta prueba es por indicios (no obligatoria cada año como en las NIIF Plenas), precisamente porque la plusvalía ya se amortiza.
El procedimiento: se asigna la plusvalía a los componentes o unidades del negocio que se benefician de ella, y la pérdida por deterioro se reconoce primero contra la plusvalía y luego, si queda, contra los demás activos. Y un punto crítico: la pérdida por deterioro de la plusvalía NUNCA se revierte. Si una adquisición salió mal y deterioraste su plusvalía, esa pérdida es definitiva.
¿Se puede revertir un deterioro?
Para los activos distintos de la plusvalía, sí. Si en un periodo posterior las circunstancias que causaron el deterioro mejoran y el importe recuperable vuelve a subir, se revierte la pérdida, pero solo hasta el valor que el activo habría tenido (neto de depreciación) si nunca se hubiera deteriorado. Nunca por encima de eso. La plusvalía, como dijimos, es la excepción: su deterioro es permanente.
Por qué importa al cierre de tu ejercicio
Esto que toda empresa debería revisar al cierre tiene un peso real. Mantener en el balance una máquina obsoleta, un inmueble cuyo valor cayó o una inversión que se echó a perder, todos a su valor antiguo, infla tus activos y tu patrimonio y presenta una imagen que no resiste una auditoría. Reconocer el deterioro a tiempo, en cambio, transmite que tu balance es realista y confiable. Para un banco, una empresa que reconoce con honestidad el valor de sus activos es más creíble que una que los sostiene inflados hasta que alguien la obliga a corregir.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el deterioro del valor de un activo?
Ocurre cuando el valor en libros de un activo supera su importe recuperable. La diferencia se reconoce como pérdida por deterioro en resultados.
¿Cómo se calcula el importe recuperable?
Es el mayor entre el valor razonable menos los costos de venta y el valor en uso (valor presente de los flujos futuros que el activo generará).
¿Cada cuánto debo evaluar el deterioro?
En cada fecha de cierre evalúas si hay indicios de deterioro. Solo si existen, calculas el importe recuperable y reconoces la pérdida si corresponde.
¿Se puede revertir una pérdida por deterioro?
Sí, para activos distintos de la plusvalía, si las circunstancias mejoran, hasta el valor que el activo habría tenido sin el deterioro. El deterioro de la plusvalía nunca se revierte.
¿Tu balance refleja el valor real de tus activos?
Mantener activos obsoletos o devaluados a su valor antiguo infla tu balance y resta credibilidad ante bancos y auditores. Te ayudo a evaluar indicios de deterioro, calcular el importe recuperable y reconocer las pérdidas correctamente bajo la Sección 27.
Fundamento técnico: NIIF para las PYMES, Sección 27 “Deterioro del Valor de los Activos”. Solo cambios editoriales en la tercera edición (febrero 2025); se mantiene el modelo de importe recuperable (mayor entre valor razonable menos costos de venta y valor en uso), la evaluación por indicios y la no reversión del deterioro de la plusvalía. Vigente para periodos anuales que inicien a partir del 1 de enero de 2027, con aplicación anticipada permitida.
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Asesor Empresarial en Finanzas y Negocios.


