Durante abril 2026, las principales economías, incluyendo Estados Unidos y China, mostraron señales de desaceleración moderada. No se trata de una crisis, sino de un enfriamiento que reduce la demanda global. En Centroamérica, esto impacta directamente a exportadores, quienes enfrentan menores volúmenes y presión en precios. Las empresas más resilientes están ajustando producción, diversificando mercados y fortaleciendo la demanda interna como amortiguador ante la debilidad externa.
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Asesor Empresarial en Finanzas y Negocios.


