El ingreso es la primera línea de tus estados financieros y la cifra que todos miran: socios, bancos, la DGI. Por eso es tan importante el cambio más profundo de la edición 2025: la NIIF para las PYMES reescribió por completo cómo y, sobre todo, cuándo reconoces tus ingresos. La Sección 23 se alineó con la NIIF 15 y adoptó un único modelo de cinco pasos basado en la transferencia del control.
Esto no es un ajuste cosmético. Para muchas empresas —las que venden paquetes combinados, cobran anticipos o tienen contratos largos— cambia el momento en que reconocen sus ingresos, lo que afecta su utilidad, sus impuestos y la imagen que proyectan. Reconocer un ingreso antes o después de tiempo es uno de los errores (y de las manipulaciones) que más vigila un auditor.
En este artículo te explico qué cambió, el principio central, el modelo de cinco pasos paso a paso, cómo afecta el momento de tus ingresos y las facilidades de transición.
¿Qué cambió? De varios modelos a uno solo
La Sección 23 anterior se basaba en estándares previos (venta de bienes, prestación de servicios y contratos de construcción por separado), y el criterio para reconocer el ingreso giraba en torno a la transferencia de los riesgos y ventajas. Cada tipo de transacción tenía sus propias reglas.
La nueva Sección 23 reemplaza todo eso por un solo modelo —el de la NIIF 15— que aplica a (casi) todos los contratos con clientes, sin importar si vendes bienes, servicios o ambos. Por eso también se renombró: ahora se llama “Ingresos de Actividades Ordinarias procedentes de Contratos con Clientes“. El IASB simplificó el lenguaje y limitó los juicios complejos para que las PYMES puedan aplicarlo con menos esfuerzo que las grandes empresas.
El principio central: reconoces el ingreso cuando transfieres el CONTROL
Aquí está el cambio de fondo. Antes, el ingreso se reconocía cuando transferías los riesgos y ventajas del bien. Ahora se reconoce cuando el cliente obtiene el control del bien o servicio: es decir, cuando puede dirigir su uso y obtener sus beneficios.
Ese control puede transferirse en un momento determinado (por ejemplo, al entregar un producto en mostrador) o a lo largo del tiempo (por ejemplo, un servicio que se presta durante meses, o una obra que se construye progresivamente). Identificar bien cuándo y cómo se transfiere el control es la clave de todo el modelo.
El modelo de cinco pasos (paso a paso)
Veámoslo con un ejemplo concreto y común: una empresa que vende un equipo, lo instala y ofrece un año de mantenimiento, todo por un precio único.
- Identificar el contrato con el cliente. Existe un acuerdo con derechos y obligaciones identificables, aprobado por ambas partes, con probabilidad de cobro.
- Identificar las obligaciones de desempeño. Son los bienes o servicios distintos prometidos. En el ejemplo hay (al menos) tres: el equipo, la instalación y el mantenimiento anual. Cada uno es una promesa separada.
- Determinar el precio de la transacción. El monto total que esperas recibir a cambio (considerando descuentos, contraprestación variable, etc.).
- Asignar el precio a cada obligación. Repartes el precio único entre el equipo, la instalación y el mantenimiento, según sus precios de venta independientes.
- Reconocer el ingreso cuando (o a medida que) se satisface cada obligación. Reconoces el ingreso del equipo y la instalación cuando el cliente obtiene su control; pero el del mantenimiento se reconoce a lo largo del año, conforme prestas el servicio.
El resultado es revelador: no reconoces todo el ingreso al firmar o al entregar el equipo. Una parte —el mantenimiento— se difiere y se reconoce mes a mes.
Cómo cambia el momento de tus ingresos (casos prácticos)
Esto que toda empresa con ventas combinadas, anticipos o contratos largos debería revisar puede cambiar de forma importante tu estado de resultados:
- Ventas combinadas (paquetes): si vendes producto + instalación + garantía extendida + soporte, debes separar las obligaciones y reconocer cada una en su momento. No todo es ingreso inmediato.
- Anticipos de clientes: el dinero cobrado por adelantado no es ingreso todavía; es un pasivo del contrato (una obligación de entregar el bien o servicio). El ingreso se reconoce cuando cumples la obligación. Esto corrige una práctica común de reconocer el ingreso al cobrar.
- Contratos largos (construcción, servicios): si el control se transfiere a lo largo del tiempo, reconoces el ingreso progresivamente según el avance, no al final. Muy relevante para constructoras y empresas de servicios.
En todos estos casos, el momento del ingreso —y, por tanto, tu utilidad y tu base imponible— puede moverse respecto a como lo hacías antes.
Las simplificaciones para PYMES y el alivio de transición
La buena noticia: la Sección 23 simplificó el modelo de la NIIF 15 para las PYMES —lenguaje más sencillo, menos juicios complejos, revelaciones más livianas y omisión de temas poco relevantes para empresas pequeñas—. No tienes que aplicar toda la complejidad de la NIIF 15 de las grandes empresas.
Además, hay alivios de transición: al adoptar la tercera edición, puedes aplicar la nueva Sección 23 de forma retrospectiva o prospectiva a los contratos en curso a la fecha de aplicación inicial, y no tienes que reexpresar los contratos ya completados antes de esa fecha. Esto reduce mucho la carga de la transición de cara a 2027. Aun así, conviene revisar con tiempo tus tipos de contratos para anticipar cómo cambiará el momento de tus ingresos.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el nuevo modelo para reconocer ingresos en la NIIF para PYMES?
Un modelo de cinco pasos alineado con la NIIF 15: identificar el contrato, identificar las obligaciones de desempeño, determinar el precio, asignarlo a cada obligación y reconocer el ingreso cuando se satisface cada una.
¿Cuándo se reconoce el ingreso?
Cuando el cliente obtiene el control del bien o servicio, ya sea en un momento determinado o a lo largo del tiempo, según cómo se transfiera ese control.
¿Un anticipo de un cliente es ingreso?
No. El anticipo es un pasivo del contrato (una obligación pendiente). El ingreso se reconoce cuando entregas el bien o prestas el servicio comprometido.
¿Tengo que reexpresar mis contratos antiguos al adoptar la nueva Sección 23?
No necesariamente. Hay alivios de transición: puedes aplicarla de forma retrospectiva o prospectiva a los contratos en curso, y los contratos completados antes de la transición no se reexpresan.
¿Reconoces tus ingresos en el momento correcto?
El nuevo modelo de cinco pasos puede cambiar cuándo reconoces tus ingresos —especialmente en ventas combinadas, anticipos y contratos largos—, lo que afecta tu utilidad y tus impuestos. Te ayudo a aplicar la nueva Sección 23 y a preparar tu transición a 2027.
Fundamento técnico: NIIF para las PYMES, Sección 23 “Ingresos de Actividades Ordinarias procedentes de Contratos con Clientes”, revisada en la tercera edición (febrero 2025) para alinearse con la NIIF 15 mediante el modelo de cinco pasos, con simplificaciones para PYMES y alivios de transición (aplicación retrospectiva o prospectiva a contratos en curso). Vigente para periodos anuales que inicien a partir del 1 de enero de 2027, con aplicación anticipada permitida.
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Asesor Empresarial en Finanzas y Negocios.


