Cuando tu empresa enfrenta una transacción para la que ninguna sección específica de la NIIF para las PYMES tiene una respuesta directa —y, tarde o temprano, eso pasa—, ¿qué regla aplicas? La respuesta está en la Sección 2. Es la base conceptual sobre la que se construye toda la norma: define qué es un activo, qué es un pasivo, cuándo se reconocen, cómo se miden y qué hace que la información financiera sea útil. En la práctica, funciona como la “constitución” del estándar.
Y aquí está la novedad que pocos han dimensionado: la tercera edición de 2025 reescribió por completo la Sección 2 para alinearla con el Marco Conceptual para la Información Financiera de 2018. Durante años, esta sección se basó en el viejo Marco de 1989; ahora refleja un marco más moderno, con nuevas definiciones y una nueva forma de decidir qué entra y qué no entra en tus estados financieros.
En este artículo te explico qué es la Sección 2, qué cambió con la edición 2025 y por qué esas modificaciones, aunque parezcan teóricas, pueden afectar decisiones contables muy concretas de tu empresa.
¿Qué es la Sección 2 y por qué es tan importante?
La Sección 2, “Conceptos y Principios Fundamentales”, establece el objetivo de los estados financieros de una PYME, las características que hacen útil la información, y las definiciones de los elementos (activos, pasivos, patrimonio, ingresos y gastos) junto con sus criterios de reconocimiento y medición.
Su papel práctico es doble. Por un lado, es el cimiento que da coherencia a toda la norma. Por otro, es la guía a la que debes acudir cuando ninguna sección específica regula tu transacción: en esos casos, la jerarquía de la propia norma te remite a las definiciones, criterios y principios de la Sección 2 para desarrollar una política contable que produzca información fiable.
Un cambio clave de 2025 lo precisa mejor que nunca: ahora existe un principio rector explícito según el cual los requerimientos de las demás secciones tienen precedencia sobre la Sección 2. Es decir, si una sección específica dice algo, eso manda; la Sección 2 entra cuando hay vacíos.
¿Qué cambió en 2025? Del marco de 1989 al de 2018
El cambio de fondo es el cambio de marco de referencia. La versión anterior de la Sección 2 se apoyaba en el Marco Conceptual de 1989; la edición 2025 la realineó con el Marco Conceptual de 2018, que es más completo y coherente. Esto trae consigo tres actualizaciones importantes: nuevas definiciones de activo y pasivo, un nuevo enfoque de reconocimiento y una versión actualizada de las características cualitativas de la información. Las vemos una por una.
Las nuevas definiciones de activo y pasivo
Con la alineación al Marco de 2018, las definiciones se modernizan:
- Un activo es un recurso económico presente controlado por la entidad como resultado de sucesos pasados; y un recurso económico es un derecho con potencial de producir beneficios económicos.
- Un pasivo es una obligación presente de la entidad de transferir un recurso económico como resultado de sucesos pasados.
El cambio de enfoque es sutil pero profundo: el activo ya no se piensa como “la cosa”, sino como el derecho sobre ella; y el pasivo se centra en la obligación de transferir recursos. (Si quieres profundizar en cada uno, revisa nuestros artículos sobre el concepto de activo y el concepto de pasivo.)
El nuevo enfoque de reconocimiento: de “probable y fiable” a relevancia e imagen fiel
Aquí está uno de los cambios más prácticos. Bajo el enfoque anterior, una partida se reconocía si era probable que generara beneficios y si su valor podía medirse de forma fiable. El nuevo enfoque, alineado con el Marco de 2018, reconoce una partida cuando hacerlo aporta información relevante y constituye una representación fiel (imagen fiel) de la realidad económica.
¿Por qué importa? Porque la incertidumbre en la medición ya no impide automáticamente el reconocimiento. Usar estimaciones es parte esencial de preparar información financiera y no le resta utilidad, siempre que esas estimaciones se describan con claridad. En la práctica, esto puede llevar a reconocer partidas que antes quedaban fuera por considerarse “no medibles con fiabilidad”.
Las características cualitativas: qué hace útil tu información financiera
La Sección 2 actualizada organiza las cualidades de la información en dos niveles:
- Fundamentales: la relevancia (que la información influya en las decisiones) y la representación fiel o imagen fiel (que refleje la esencia económica, completa, neutral y libre de error).
- De mejora: comparabilidad, verificabilidad, oportunidad y comprensibilidad, que aumentan la utilidad de una información que ya es relevante y fiel.
Dos principios atraviesan todo esto: la prudencia (cautela al ejercer juicios en condiciones de incertidumbre, sin caer en sesgos) y la esencia sobre la forma (contabilizar las transacciones según su realidad económica, no solo según su forma legal), que forma parte de la representación fiel.
Las bases de medición
El marco actualizado también ordena cómo medir los elementos, distinguiendo principalmente entre el costo histórico (lo que costó, ajustado en el tiempo) y el valor corriente, que incluye el valor razonable, el valor en uso o de cumplimiento y el costo corriente (el costo de un activo o pasivo equivalente a la fecha de medición). Elegir bien la base de medición es decisivo, porque cambia las cifras que reportas y cómo las leen tus usuarios.
¿Cuándo usa una PYME la Sección 2 en la práctica?
Más de lo que parece. Cada vez que tu empresa enfrenta una operación poco común —una subvención del gobierno, un acuerdo contractual atípico, un activo o instrumento novedoso— y ninguna sección la regula de forma directa, la Sección 2 es la brújula que te dice cómo contabilizarla.
Un ejemplo aterrizado: imagina una PYME nicaragüense que firma un contrato cuya forma legal es un “alquiler”, pero cuya esencia económica es realmente una compra financiada. Por el principio de esencia sobre la forma, debe contabilizarse según su realidad económica (un activo y un pasivo financiero), no según su etiqueta de “alquiler”. Esto que toda PYME debería revisar cuando enfrenta transacciones que “se llaman de una forma pero funcionan de otra” evita estados financieros engañosos y observaciones de auditoría.
El matiz que distingue a un especialista: las Secciones 18 y 21
Un detalle técnico que conviene dominar: aunque la Sección 2 actualizó las definiciones de activo y pasivo, las Secciones 18 (Activos Intangibles distintos de la Plusvalía) y 21 (Provisiones y Contingencias) conservan deliberadamente las definiciones anteriores, basadas en el Marco de 1989. El IASB lo decidió así para evitar consecuencias no deseadas al cambiar el reconocimiento en esas áreas. Saber que la definición “nueva” no aplica de manera uniforme en toda la norma es justo el tipo de precisión que separa una lectura superficial de un dominio real del estándar.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la Sección 2 de la NIIF para las PYMES?
Es la sección de conceptos y principios fundamentales: define el objetivo de los estados financieros, las características cualitativas de la información y las definiciones, reconocimiento y medición de los elementos (activos, pasivos, patrimonio, ingresos y gastos).
¿Qué cambió en la Sección 2 con la edición 2025?
Se realineó con el Marco Conceptual de 2018 (antes se basaba en el de 1989): nuevas definiciones de activo y pasivo, un enfoque de reconocimiento basado en relevancia e imagen fiel, y características cualitativas actualizadas.
¿Cuándo se aplica la Sección 2?
Como base de toda la norma y, en especial, como guía cuando ninguna sección específica regula una transacción. Las demás secciones tienen precedencia sobre ella.
¿Las nuevas definiciones de activo y pasivo aplican a toda la norma?
No del todo. Las Secciones 18 y 21 conservan las definiciones anteriores para evitar efectos no deseados.
¿Tu empresa aplica bien los principios que sostienen la norma?
Cuando una transacción no encaja en una sección específica, aplicar mal los conceptos de la Sección 2 puede distorsionar tus estados financieros. Te ayudo a desarrollar políticas contables sólidas y a contabilizar operaciones atípicas conforme a su esencia económica.
Fundamento técnico: NIIF para las PYMES, Sección 2 “Conceptos y Principios Fundamentales”, revisada en la tercera edición (febrero 2025) para alinearse con el Marco Conceptual para la Información Financiera de 2018. Vigente para periodos anuales que inicien a partir del 1 de enero de 2027, con aplicación anticipada permitida.
Asesor Empresarial en Finanzas y Negocios.


